05 julio 2015

Un verano para las series

Hasta hace unos pocos años, el verano seriéfilo estaba reservado para las cadenas de cable. Las networks decidieron programar en esos meses realities y repeticiones y entregar al cable el apartado de los estrenos, reservándose la maquinaria publicitaria para las novedades del otoño. Por ese resquicio, TNT y USA consiguieron colar grandes éxitos de audiencia como "Monk" y "The Closer", HBO empezó a recuperarse del final de "Los Soprano" gracias a "True Blood" y AMC lanzó la gran serie de los últimos años, "Mad Men", justo en agosto. El cable tenía que aprovechar que las parrillas de las networks se quedaban más o  menos en barbecho para hacer sus movimientos, para emitir casi todas sus novedades y atrapar al público que aún prefería ver ficción en los meses de calor, en lugar de la edición estadounidense de "Gran Hermano". Las grandes audiencias que el cable básico conseguía con esos títulos, y el bombazo por sorpresa que fue "The Walking Dead" para AMC en la temporada de otoño, empezaron a cambiar el panorama, sobre todo porque las cadenas en abierto se dieron en cuenta que las repeticiones estivales ya no funcionaban tan bien como solían. La posibilidad de ver capítulos nuevos y series de estreno en otros canales fue ganando terreno.

Así que, desde hace un par de años, las networks han vuelto al negocio de la programación original durante todo el año, y la sensación de que el verano es una época ligera para las series se ha vuelto completamente errónea. También lo es esa idea, que algunos espectadores pueden tener, de que entre mayo y agosto sólo se estrenan comedietas tontas de ABC Familiy y procedimentales facilones de TNT, porque la oferta estival se ha vuelto también mucho más variada. Sí es verdad que las cadenas en abierto siguen utilizando esta temporada para emitir series para las que no han encontrado hueco durante el resto del año (que es código para "las emitimos en julio por no cancelarlas antes del estreno"), como "The Astronaut Wives Club" o "The Whispers", en ABC, pero otros canales, como CBS, llevan ya tres años tomándose el estío un poco más en serio y desarrollando títulos específicamente para su programación en él.

"Under the dome", "Extant" y la nueva "Zoo" (en la imagen) pueden no ser gran cosa, pero al canal le permiten no entregar el verano a la competencia sin, al menos, pelearlo. Porque el cable básico es competencia de las networks después de ver cómo los demográficos de los caminantes muertos de AMC son la envidia de gran parte de las series en abierto, y ya nadie quiere quedarse atrás en la carrera por ofrecer contenido original y nuevo al espectador durante los doce meses del año. La táctica de Netflix de estrenar una temporada nueva cada dos semanas sigue el mismo razonamiento, y aunque hay cadenas que en verano siguen un perfil más bajo (como NBC o FOX, que siguen confiando más en los realities), ninguna se quiere retirar del todo de él. Aun así, sigue siendo cierto que las series estivales pertenecen casi todas al cable. Algunas lo son por obligación, como "True Detective" en HBO (era imposible que su rodaje terminara antes), pero esos canales sí que ven el verano el momento para llamar más la atención. Desde luego, "Masters of Sex" y "The Knick", por ejemplo, recibirán más prensa en julio y agosto que si sus nuevos episodios se retrasaran a octubre, y para canales como Lifetime, el verano es el único momento en que apuestas como "UnReal" puede hacern algo de ruido, aunque sea poco.

Música de la semana: "True Detective" puede haber generado opiniones encontradas con sus primeros capítulos de la segunda temporada, pero en lo que sí está bastante de acuerdo casi todo el mundo es en comentar las canciones de Lera Lynn, cantautora de Nashville que pone la música en ese bar al que es muy asiduo Velcoro, el personaje de Colin Farrell. Uno de esos temas es "The only thing worth fighting for".

03 julio 2015

El ministerio de la revelación


Es curioso de dónde pueden venir las series que se llevan a más fans de calle, las que se convierten en las revelaciones de la temporada. En Estados Unidos, está claro que ese título se lo ha llevado "Empire", arrebatándoselo a "How to get away with murder" gracias a sus subidas semanales de audiencia y a los memes con frases de Cookie Lyon que circulan por internet. Pero en España, donde estas obsesiones son más complicadas de conseguir fuera del público juvenil, el título de revelación de la temporada se lo tiene que llevar "El ministerio del tiempo". La razón es justo haber conseguido ese grupo de fans en mucho menos tiempo de lo que otras series tardan en conseguir, simplemente, que alguien empiece a tuitear sobre ellas. La comunidad de espectadores que habitualmente no suele ver series españolas, y que se convierte en seguidora y creadora de contenido de títulos estadounidenses y británicos, se enganchó a "El ministerio del tiempo" de una manera que no consiguió "El internado", por ejemplo, y por eso su caso genera también mucha curiosidad.

Nadie esperaba que este título de aventuras fantásticas fuera a funcionar así de bien fuera de los cauces tradicionales, es decir, con visionados a través de internet, dibujos y fanfics de todo tipo, podcasts... Y hasta una edición especial de Birraseries en la que algunos de sus responsables (Javier Olivares, Abigaíl y Anais Schaaf y Javier Pascual) comentaron algunos de los aspectos más curiosos de la serie. Aunque están en pleno proceso de escritura de la segunda temporada (de trece episodios), no adelantaron gran cosa de ella, pero sí hablaron sobre aspectos de los primeros capítulos que destacaron. Por ejemplo, Olivares explicó que los tres protagonistas (Amelia, Julián y Alonso) representaban tres Españas que siempre están a la gresca: Amelia es la España adelantada su tiempo, avanzada, a la que no dejan prosperar; Alonso es la España más tradicional y conservadora, la que aún mantiene valores como la honra, y Julián es la España cínica y descreída actual. Pero en este caso, los tres colaboran, en lugar de dedicarse a discutir y a pelearse entre ellos.

También se apuntó que Irene Larra, el personaje interpretado por Cayetana Guillén-Cuervo, fue creándose a partir del trabajo de la actriz, y que pasó de tener una función más de apoyo, a jugar un papel importante en la trama. Todos los presentes se mostraron gratamente sorprendidos de la acogida que "El ministerio del tiempo" había tenido entre el público, incluso con las discusiones eternas sobre las paradojas temporales y si hay métodos más "lógicos" de ir al pasado, y afirmaron que la habían hecho con un gran cariño y un gran compromiso con la serie. El cariño se nota en los capítulos, del mismo modo que se nota que todos están haciendo la serie que quieren hacer (algo que también se señaló varias veces durante la charla, del mismo modo que se recordó a Pablo Olivares, el otro cerebro detrás de todo).

"El ministerio del tiempo" ha sido uno de los títulos más disfrutables de la temporada porque ha recuperado esas aventuras con encanto y humor de siempre, esas aventuras en las que los personajes se dejan sorprender y maravillar por lo que ven. Sí, pueden tener consecuencias dramáticas, pero verlas no requiere un esfuerzo, no tenemos que mentalizarnos de que vamos a adentrarnos en un mundo oscuro y terrible. Hay series muy buenas que se mueven en ese mundo oscuro y terrible, pero está bien reivindicar los entretenimientos más puros, los que mantienen un sentido de la aventura y la diversión y, así, consiguen que los viajes de sus personajes calen más. Además sus ocho episodios son perfectos para un visionado veraniego, y así podréis comprobar de primera mano a qué venía toda aquella locura de la "ministeria".

01 julio 2015

Los anuncios de la sindicación

Las promociones de series suelen ser muy intensas cuando se van a estrenar. Las cadenas quieren que el público potencial esté al tanto de que hay una nueva serie que podría gustarles, y de que se emite en determinada cadena en este día en concreto, y se gastan el dinero en anuncios de televisión, carteles en las marquesinas de autobús, en revistas... Donde haga falta. ¿Pero qué pasa cuando esa serie pasa a sindicación? Pues que el canal (de cable básico, generalmente) que va a empezar a emitirla todos los días también hace sus correspondientes anuncios para informar a su público de su nuevo añadido a la parrilla.

El gif de arriba, por ejemplo, pertenece al inicio de la emisión de "Community" en Comedy Central, en septiembre de 2013, en la que se reían de sus bajas audiencias en NBC y de la falta de promoción. De todos modos, aquí habría que incluir los anuncios especiales que NBC hizo de la comedia durante la gala de los Emmy de 2010.



Una de las últimas promos de emisiones sindicadas en aparecer es la que WGN America ha hecho de su sesión doble de "Elementary" y "Person of interest" para el próximo otoño. Es un ejemplo de anuncios que utilizan a los actores de ambas series en una especie de crossover, y suelen quedar bastante bien. Aquí, además, se juega con el lado humorístico de los dos títulos y con esos fans más shippers que ambos tienen.



Lo más habitual, sin embargo, es que se haga un anuncio más al uso, como el que Science Channel emitió en 2012 para anunciar la sindicación de "Fringe". Aquí, lo que destaca no es tanto la promo-trailer sino la canción utilizada en ella, una versión del "Chim chim cheree" de "Mary Poppins" a cargo de Turin Breaks.



En lo que respecta a promociones cruzadas con sus estrellas, USA ha sacado siempre buen provecho de ellas. El inicio de la emisión allí de "Modern family" se saludó con varias promos con los protagonistas de "Burn notice" (que son los del vídeo de arriba), "Covert affairs" o "White collar", y los anuncios crossover de varias de sus series no son algo extraño para el canal. Hicieron uno con "Covert affairs y "Suits" cuando compartieron noche de emisión, y los empleaban como imagen del canal a menudo.



De todos modos, en cuanto a promos tirando de estrellas, en los últimos años son las emitidas en la Super Bowl las que se llevan la palma, desde el momento musical de NBC a uno de FOX en el que las estrellas de sus series se pasaban un balón de fútbol americano de plató en plató.